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Mis ojos , ante la caravana

foto : Raul Ernesto, más conocido como el Yuca 15304330_1856566324580265_8740385651575507177_o 15304160_1856565464580351_5602795650625942904_o 15235852_1856565491247015_6717462573176271341_o 15304470_1856565447913686_7711888282140873880_o 15259433_1856564927913738_2608860226414562248_o15311448_1856561917914039_1522253283_o 15271427_1856563741247190_1572632975_o 15322598_1856564057913825_973892981_oFueron dos ángeles , mis ojos ante la caravana. El primero se fue con las luces del día aun joven y regresó con la mirada triste ante el sol de la tarde. Dos veces vio el cedro portar sus cenizas, pero era como si Fidel estuviera ahí, saludando ante el silencio.
En la noche, a su llegada para el reposo, le esperaba otro ser, quien se brindó para donar estas imágenes.-“¿ Tu crees que te sirvan ?” -me dijo, y yo solo le repondí en la distancia, ” muchacho si yo soy la que deberia darte las gracias por dejarme tomarlas.”
Angeles , banderas, caras tristes, niños y ancianos.

Todos son Fidel.

Camino a la montaña

foto: Internet

Un hombre se levanta y mira al horizonte.
No es divino ni malévolo, es solo un hombre,  con un camino de montañas sobre sus espaldas, como Atlas el titán destinado a cargar el mundo sobre sí.
Resulta extraño no verlo, ni mencionar su nombre en presente, da un poco miedo, vivir tanta historia y no percatarse.
Esto no es una elegía, un epitafio, una oración.

El trovador lo ha dibujado mejor: “Soy feliz, soy un hombre feliz y quiero que me perdonen , los muertos de mi felicidad”.

Fidel, el eterno victorioso

Esa noche soñé con las lágrimas de una isla. Soñé con mi abuelo que lo adoró hasta el último de sus días porque después de Fidel nunca más pasó hambre.
Me desvelé pensando en que la noticia me había llegado dos horas más tarde y eso nunca uno se lo perdona. En las calles; el silencio no existía.
Y seguía pensando en que podría ser una mentira, como la que tantas veces armaron los envidiosos que predecían sus últimos momentos.
Me vino a la mente cuando la tropa visitó Birán y conoció en qué cuarto había nacido, a la hora que le vinieron los dolores a Lina, y la magia en los alrededores del batey que ni los ciclones pudieron destruir.
Fidel pudo ser lo que quiso y escogió liberar a los humildes. Su carisma y sensibilidad llegaba al más pinto de la paloma.
Este pueblo; más que socialista; es y será siempre fidelista.
Ahora sin su presencia no sé qué pasará; hoy casi todos somos un poco huérfanos.

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