Un hogar para los que aman cuba

Archivo para diciembre, 2016

En el mes de las Carolinas

Salió y las vio ahí, abriendo su blancura al mundo. 1, 2, 3.. 7, aun  pueden contarse  con las manos,  aún no están en su esplendor.

Alguien se burló porque  ella decía que ellas son como los copos de nieve que caen en el invierno. Las Carolinas van llenando el árbol poco a poco, como a su niña le queda mucho por crecer aún dentro del bolso.

Aun las abejas deben polinizar, los zunzunes libar sin parar, cada mañana para saciar el apetito, le queda a cada gota de rocío, la responsabilidad de adornarlas de frescura.

Aguarda la niña; espera en el mes de las carolinas, el comienzo de la avalancha para una nueva vida.

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Mis ojos , ante la caravana

foto : Raul Ernesto, más conocido como el Yuca 15304330_1856566324580265_8740385651575507177_o 15304160_1856565464580351_5602795650625942904_o 15235852_1856565491247015_6717462573176271341_o 15304470_1856565447913686_7711888282140873880_o 15259433_1856564927913738_2608860226414562248_o15311448_1856561917914039_1522253283_o 15271427_1856563741247190_1572632975_o 15322598_1856564057913825_973892981_oFueron dos ángeles , mis ojos ante la caravana. El primero se fue con las luces del día aun joven y regresó con la mirada triste ante el sol de la tarde. Dos veces vio el cedro portar sus cenizas, pero era como si Fidel estuviera ahí, saludando ante el silencio.
En la noche, a su llegada para el reposo, le esperaba otro ser, quien se brindó para donar estas imágenes.-“¿ Tu crees que te sirvan ?” -me dijo, y yo solo le repondí en la distancia, ” muchacho si yo soy la que deberia darte las gracias por dejarme tomarlas.”
Angeles , banderas, caras tristes, niños y ancianos.

Todos son Fidel.

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