Un hogar para los que aman cuba

Minicuento desde Noruega

Solweig(Caminodelsol)Una habitación vacía, tras los sorbos de café improvisado (porque el agua negra no puede tener ese apelativo).
Hace seis meses que no sale el sol, ni siquiera recuerda cuando se torna la piel del color de la langosta. Por suerte, hoy salen para un lugar del Caribe de cuyo nombre no he de acordarme.
Es necesario alejar el maleficio de la muchacha. Alejar la tristeza, la melancolía, de su piel lechosa, casi transparente.
No importa enfrentar los fenómenos de huracanes, pobreza o mosquitos. Trasladarse a otro país, se considera una aventura y hay que vivirla como venga.
Caminodelsol (así se llama ella) busca con ansias cada amanecer. Se parece al filósofo que cada día andaba, a la misma hora, en el mismo lugar en la calle y le apodaban por su rutina.
Se siente feliz pues aunque nublado, siente que su piel ya no muestra transparencia.
La felicidad tiene color de langosta.

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