Un hogar para los que aman cuba

Hemingway hubiera condenado a sus asesinos, porque ellos le privaron, de uno de los personajes de su novela preferida, una historia con olor a mar, perseverancia y tristeza.
Aquel tiburón, recorrió miles de kilómetros, porque en su naturaleza esta dibujado el color de los corrientes, desde las aguas templadas de Nueva York hasta el Estrecho de Magallanes.
Quizás; cansado, seducido por el azul turquesa, encalló en Varadero, donde animales feroces le tendieron una trampa.
“¡Mira pa eso que clase Tiburcio!, tu verás lo que le vamos a hacer ahora”, comenta uno de los hombres que contemplaba el panorama del escualo agotado, en el primer banco de arena de la playa.
Movía su cuerpo, como tratando de escaparse de su destino, pero no podía, no pudo.
La siguiente imagen fue la de una bestia trayéndolo por la cola, y el pez suplicando que lo llevaran a mar abierto para seguir su camino.
Ya en la arena, hubo algarabía, bullicio, 15 hombre apaleándolo en más de 15 minutos y otros tomando video; como quien caza un león; por placer, en el medio de la sábana africana.
Y allí parado frente a su dantesca escena, está Hemingway; el tiburón azul agoniza y a nadie le parece importarle.
Su reinado en el mar terminó por la sed de los hombres, por convertirse en bárbaros.
El mar se tiñe de luto, uno de sus hijos no contará más sus historias; por muy violentas o viejas que sean.

Aquì el video:https://youtu.be/Hm3BagdBLAw

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: