Un hogar para los que aman cuba

Cinco

foto: Betsy A las cinco de la tarde, a ella le gusta recordar los pormenores de aquella semana.

El número cinco,  es cosa de cábala, de buena suerte, de cifra preferida.

Cinco para identificar sus idénticas manos a las de él, cinco días que estuvieron juntos, cinco para luchar por la justicia, cinco metros apenas tenía la habitación donde se quedaron y cinco de mayo, la fecha en que se conocieron.

Ella recuerda a un cierto hombre llamado Frank con sus preguntas indiscretas, que si ¿ella es tu novia? O ¿usted es cantante? Ni novia, ni cantante, ella es algo más que una lunática, pensaría él.

En la terminal cuando se conocieron, hubo sorpresa de beso fugaz y ella le pidió un abrazo: ese fue el más frío de su conexión, pues en la despedida, no fue precisamente ella quien lloró.

Cuando las manecillas marcan una hora antes para la mitad del círculo, recuerda y se detiene, recuerda y se detiene, como si la memoria retorciera sus palabras.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: