Un hogar para los que aman cuba

Una tarde de tormenta

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Por estos días, nunca se sabe, no se puede predecir si va a llover. Los más precavidos llevan sombrillas, capas y otros artilugios, pero otros prefieren bañarse en el aguacero, y jugar fútbol empapados en el terreno baldío al frente de la casa.

Por estos días, las nubes  se funden  con el mar, y hacen hoyos grises semejantes a nidos de hormigas. Tal parece que el mundo se acabará con colores grises y azules prusias. Un final con colores me parece justo para acabar el día.

 

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Comentarios en: "Una tarde de tormenta" (5)

  1. Yo sé que tú eres de las que no lleva capas ni sombrillas… allá los precavidos que se pierden la lluvia, besote mi Bet

  2. 👏👍

  3. Selene no le respondió nada y continuó su camino, esa vez enredando su brazo con el de Eve para asegurarse de que no se le volviera a quedar atrás o que no fueran a separarse accidentalmente. Y mientras más caminaban mas estudiaba sus alrededores, había gente en las calles, mas de las que había creído, estos humanos no pareciendo demasiado afectados por los hechos de la noche anterior, por el toque de queda que habría cada noche de aquí en adelante hasta que las autoridades desearan levantarlo. En las noticias se hablaban de diferentes clases de manifestaciones o disturbios pero hasta el momento ella no se encontró con nada fuera de lo normal, eso fue hasta media hora después, cuando de repente se encontró con un bloqueo a una cuadra de donde se encontraba, inmediatamente haló a Eve hacia un lado mientras estudiaba con mayor detenimiento lo que sucedía. Hombres uniformados detenían carros y transeúntes por igual, pidiendo identificaciones, luego haciendo el test de nitrato de plata que ella misma había visto doce años atrás. Ninguno de los humanos siendo afectados e inmediatamente siendo dejados seguir. Mierda, pensó mirando a Eve, ella ya se había esperado algo así pero en su mente también había estado pasar desapercibida, los ojos que le devolvían la mirada lo hacían confundidos. Sí, podía pasar ese bloqueo, la plata no haciéndola ni fruncir, ¿pero Eve? Eve era otra historia, ella tenía sangre lycan en sus venas, tan solo una reacción negativa y sabía que tratarían de llenarla de plata. “Vamos por otro lado,” Selene le dijo dándose media vuelta y tratando de girar por otra calle, había varias formas de llegar a su destino.

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