Un hogar para los que aman cuba

No seas chapuza

“DE LAS CHAPUCERÍAS estamos hasta aquí”, me señala mi jefe de información con la mano en la cabeza. Y mi compromiso de hacer un comentario serio se duplica.

De este tema se habla en los medios de prensa nacionales y en Matanzas el último de ellos se refería a las constantes reparaciones del teatro Sauto y  el mal uso de los recursos en la instalación que han atentado incluso con  la acústica del lugar.

En esta joya de la arquitectura y la cultura cubanas, gravemente amenazada, no solo se ejecuta una importante inversión, sino tiene lugar una pelea contra la chapucería y la falta de seriedad en las contrataciones de las obras constructivas. Ya en el año 2007 el fenómeno aparecía, cuando una empresa constructora no cumplió con la contratación y  fue demandada jurídicamente.


En esa oportunidad se destinaron 600 000 pesos cubanos y 300 000 CUC para las estructuras de  la cubierta, la carpintería, sistema pluvial y el cambio de los muebles hidrosanitarios.

Hoy los que caminan por los alrededores del Palacio de Junco y el de justicia, contemplan con tristeza a su teatro en ciernes, todo cubierto de mallas negras por fuera, y con los ventanales de madera comidas por las termitas, en su jardín, excavaciones afean el paisaje del Viaducto.

¿Hasta cuando las chapucerías se dejarán ver? Pero¿ qué es ser chapucero?. El término chapuza encierra en si mismo la imperfección, la tosquedad con que se hacen las cosas o con el poco interés que se pone a una actividades para que  no salga lo más limpia posible de errores.

No está solo en lo material, en lo que se ve, sino en lo subjetivo. A menudo vemos un mal servicio en los restaurantes: te dan la carta a pesar de que ya todo se ha acabado, los manteles están sucios. En la calle a la orilla de la carretera vemos en la esquina dela Pachita, un poste recién empotrado, con los escombros a su alrededor.

¿Le parece conocida esta imagen?: nailon de sospechosa procedencia protegen todo el día –aun en los de muy intenso calor, los alimentos del viento y el polvo en una nada atractiva mesa, ubicada en un no muy limpio portal; alimentos listos para el consumo pasan por la mano que antes y después manipula dinero; servilletas de papel cortadas a mano o alimentos tiesos por el tiempo de preparados.

Y para rematar vi con asombro que, al final de la calle Manzano, donde hay un parque para los niños en un vía pública peligrosa recién construido, una montaña de escombros que hace a la calle intransitable. Podría parecer una broma de mal gusto pero este problema nos ahoga en cada momento.

¿Cómo desaparecer la chapucería? La respuesta quizás, está en la especialización de los servicios y en el conocimiento de la cultura industrial referido a la formación educativa tanto de los trabajadores como de los directivos en su sector.

Para que haya un buen servicio, no basta que las instalaciones queden reparadas, pintadas, con equipamiento nuevo. Tampoco que estén disponibles los insumos y los productos alimenticios. Una sonrisa alentadora y la disposición para trabajar bastan.

No dejemos que la chapucería nos llene la copa de la paciencia.

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Comentarios en: "No seas chapuza" (3)

  1. Jorge Delgado dijo:

    Bet, no podría estar más de acuerdo con vos. Pero unida a la desidia institucional también hay un problema de falta de participación ciudadana, las personas tienen que protestar públicamente y presentar quejas ante las instancias que corresponda, esa es muy buena manera de corregir errores y apoyar una buena gestión, es decir una buena manera de apoyar la Revolución.

    • Es un tema que nos atañe a todos , pues tambien está presente la burocracia que es mas vieja que andar a pie y eso frena la participacion ciudadana , pues se le pone muchas trabas, cuando eliminemos eso la chapuceria podria denunciarse más facilmente.

  2. Jorge Ortiz Acuña dijo:

    Tengo la impresión que los cubanos no se dan cuenta que la revolución se defiende en esos aspectos, en esas acciones. Qué puede significar la revolución cubana si no cuenta con moral revolucionaria? Yo no lo sé. Vivo en Chile, un país en el cual esas cosas se ven, pero la gente dice: la empresa contratada es un asco. O no siguen consumiendo en el boliche donde atienden mal. Todo es desechable aquí. Hasta las personas. Me viene a la memoria una idea planteada en el Mayo Francés: ” Cuando se cuelgue al último burócrata con las tripas del último sociólogo, aún quedará mucho por hacer”. Pero Cuba merece una oportunidad. Se la van a negar los propios cubanos? Mis disculpas por opinar, pero habemos muchos que amamos la Patria de Martí en el mundo.

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